jueves, 11 de septiembre de 2014

Salmón con Orégano


De todas las cosas ricas que he descubierto en Chile, una de mis preferidas es el salmón tan fresco y con taaaan buen sabor que se consigue. 
De vez en cuando hacemos esta receta a la parrilla y queda delicioso; esta vez la hice en una buena sartén porque era martes y no había ninguna intención de limpiar mucha cosa.

1.   Por persona, pedimos en la pescadería un trozo de salmón de unos 170-200grs, con la piel.

2.   A cada uno le abrimos por la parte superior (la opuesta a la piel) unas ranuras de 5mm de profundidad en el mismo sentido de la veta y a todo el ancho de la pieza.

3.   Picamos orégano fresco y se lo echamos encima, junto con sal gruesapimienta negra recién molida. Con ayuda de las manos, tratamos de que la mayor cantidad de orégano quede dentro de las ranuras que hicimos, la idea es que el salmón absorba el aroma y el sabor.

4.   Le echamos aceite de oliva por todos los lados al salmón, y en una sartén previamente caliente, lo colocamos con la piel hacia abajo. Cocinamos hasta que veas por los lados que una parte ya tiene un color más claro, y entonces le damos la vuelta*. Lo bueno del salmón es que por los lados puedes darte cuenta del nivel de cocción, por lo que puedes evitar fácilmente que se seque.. la idea es que quede en un punto entre sashimi y cocido.  


---En realidad creo que en vez de darle la vuelta, la mejor manera de terminar de hacer este salmón es metiéndolo en el horno, pero a veces no tengo tanta paciencia.

5.   Cuando CASI logramos este punto ideal, lo volteamos de nuevo, y le colocamos un poquitiiiiico de mantequilla por encima (la parte sin piel), que ya debe estar ligeramente dorado. Y listo para servir!

Queda rico con papas hervidas, con vegetales,... Es muy fácil de hacer y rapidísimo!... Eso sí, la campana de la cocina prendida a full para que no te quede todo “aromatizado” :S

Enjoy! 










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